viernes, 3 de febrero de 2017

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CHANNEL ZERO (Primera temporada): ¿Has visto “Candle Cove”?

En el universo seriefilo, los comentarios vienen y van, series malas, regulares, buenas… y “Juego de tronos”, por supuesto, también están esas series más de nicho, que solo se escuchan o leen de casualidad, lo suficiente para que te intereses y termines bajándote un capitulo. El primer mérito de Channel Zero, una serie basada en algo llamado “cripypasta” (no voy a rellenar líneas diciéndole que es, porque hoy en día existe el internet así que googlealo),  es que su corta duración (seis capítulos) logran condensar una trama interesante y llena de recursos desde los más metareferenciales hasta ese terror menos efectivo, pero que trata de guardar el misterio, y como no, llenarlo de chibolos “chuckys” para que el factor nostalgia ochentero haga efecto. La primera clave de la serie es cliché: el protagonista con un trauma del pasado, y brotes psicóticos, regresa al pueblo a visitar a la madre, entonces… pasan cosas. A pesar de eso la serie tiene el defecto, casi  voluntario de sus directores, que las tomas sean parsimoniosas y las actuaciones solo tengan el efecto de dormirnos por lo flojas que son. Con todo esto la serie  se hace larga con situaciones casi innecesarias como esa pobre trama de los padres de familia, que solo rellenan el verdadero conflicto y moraleja de la serie: ver mucha televisión puede ser dañino. Acompañado de el monstruo, el rollo de las marionetas inquieta lo suficiente, mientras que lo que  daña a la serie será las explicaciones mismas que en el cripypasta son dejadas de lado y es lo que verdaderamente te deja frio. En cambio en la serie todo termina resumiéndose en el trauma del protagonista, y en unas escenas que dentro de la violencia televisiva son realmente un logro, ya que  están grabadas sin el mayor gore y en una en particular es mas que impactante. Ese es el mayor mérito de la primera temporada de esta serie, que será una antología de terror. Y tu ¿has  visto “Candle Cove”?