miércoles, 4 de enero de 2017

0

CROW’S BLOOD (dorama): Cuando las ídols actúan en una serie de terror

No debe ser raro que un día al salón de clases llegue la alumna nueva, tampoco que tenga aspecto sospechoso (total es Japón y debe ser alguna fanática de Ringu), o que de un momento a otro le sangre la nariz (¿tomo mucho sol?), lo que si podría ser raro es que sus hemorragias sean de color negro. Lo raro de esta serie, muy japonesa por cierto, es que sus mejores momentos funcionan como una parodia de terror y que encontrar situaciones como la caída de una estudiante desde lo más alto del colegio no es tan extraño como su sospechosa recuperación. Por supuesto los medios externos que acompañan serán clichés como la investigación científica y el experimento “friki”. Con Crow’s blood nos encontramos en una situación muy singular, por un lado tenemos el fanservice del estereotipo de la escolar japonesa, esa que anda con minifaldas y toma el almuerzo en la azotea del colegio (otakus arrechos ¡al ataque!). Lo raro, insisto, es que el verdadero fanservice es cuando vemos insinuaciones al lesbianismo o vemos como se agarran a golpe puro entre un par de ellas. La situación está lo mejor graficada posible, y cuando las vemos sangrar, sangran con ganas. El presupuesto es moderado, por ahí hay sustos falsos y la serie pretende vendernos una aura oscura donde los fondos a veces chirrían porque los colores son demasiados verdosos o rojizos. De otro lado la sobreactuación japonesa es aceptable (sobre todo si estás acostumbrado a las pelis live action de animes) y luce menos acartonado para tratarse de un dorama japonés (vean el de Death Note y entenderan). A eso le sumamos el factor anatómico que la serie trastoca en sus protagonistas a un punto de risas absolutas, por lo demás es una serie engorrosa por momentos (la infección), con ciertas escenas pesadas, una atmosfera sentimental paternal, mientras que de fondo, y máxima curiosidad, las AKB48 actúan. ¡Fanservice a tope!