miércoles, 19 de octubre de 2016

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HENTAI KAMEN LIVE ACTION – CRÍTICA


Rebuscando por el disco duro de la pc, y de paso matando bichos que siempre se cuelan (por sea caso no por bajar porno), encontré esta película live action japonesa (si es live action se entiende que debe ser japo ¿o no?) que en algún momento de mi vida descargue y deje olvidada en lo más profundo de la pc y mi memoria. Así que le di los clic correspondientes y… ¡que vieja se ve!; no es por molestar a los japoneses pero la verdad que para ser una peli del 2013 pareciera de hace diez años. Tanto así que tuve que corroborar la información en Wikipedia, y efectivamente, es del 2013. La película en cuestión, es una adaptación de un manga noventero, que no se cuanta trascendencia debió tener en su momento, y si a eso le sumamos que  no llego al anime, quizás, me equivoque, y el live action le haga un gran favor, o viceversa, la película no haya logrado trasmitir el humor que supuestamente debería tener. Y es precisamente este aspecto el gran problemilla de la película, que al ser una mera parodia de héroes tokusatsu japoneses (si no saben, averiguenlo) la película le falta más humor ecchi. El arranque de la película es demasiado abrupto, tanto así que la falta de una buena dirección (son japoneses lo sé) termina convirtiendo esa escena donde los padres del protagonista se conocen en una vil ridiculez, casi prescindible si reconocemos como el verdadero arranque el tiempo transcurrido, donde el protagonista se presenta como un reprimido sexual y cuyo domino materno (interpretado por una actriz sobreactuadisima) es, literalmente, a base de látigos. De ahí descubre que taparse la cara con calzones robados le dan cierto poder (¿?) y se convierte en un superhéroe en nombre del hentai. Lo que pasa después es que se deja llevar mucho por la occidentalización en la trama, tanto así que la propia sintonía (y créditos) es innegablemente una farsa de las aventuras de "el hombre araña". La película se decanta más por la figura romántica del chico y la chica, he innumerables situaciones que tendrá que enfrentarlo a enemigos uno más patético que el otro. Y no se trata de justificarla, diciendo que es humor japonés, ya que el humor ecchi y esas perversiones del género que he visto no tanta veces como quisiera en el anime aquí apenas aparece ligeramente. Las coreografías de peleas no son la gran cosa, y termina rematando con un final totalmente random, con un super mecha incluido. Eso sí, a la hora de contornear la figura fitness y bronceada al actor no hay que reprocharle nada, y más aun con esa licra que debió joderle el culo en cada escena.