martes, 30 de agosto de 2016

2

La peli de hoy (21): MIEDO PROFUNDO. Si vas a una playa, asegúrate de saber el nombre

[Spoilers en bikini "sexy"]En tiempos de SHARKNADO llega una película que no se centra en inverosímiles torbellinos que esparcen tiburones digitales, sino que se basa en un elemental uso del cine de sobrevivencia. Ese que depende del factor sorpresa y cuyo suspense esta en ver peligrar la vida de los protagonistas en medio de situaciones extremas. Ahora ¿Es la nueva "Tiburon"?... Para nada, pero como cine de entretenimiento pasable la pelicula se deja disfrutar. La premisa de "Miedo Profundo" (Joume Collet- Sierra 2016) es básica - chica rubia extranjera que llega a una playa desconocida para surfear y termina atacada por un tiburón - por eso no necesita mayor giro argumental y todo depende del propio tiempo de la película, cuyo metraje acertadamente no llega a los 90 minutos. En Miedo Profundo la verdadera sorpresa nunca llega del todo, más que nada, porque se limita a una serie de efectos moderados, y por supuesto, un desenlace predecible. Lo que si se muestra es el mar en toda su naturaleza posible, aunque lo que realmente importa es esa brecha que existe entre un pedazo de roca, que se va hundiendo por la marea, y la tierra firme de la playa. Entonces entendemos que la mayor dificultad de la película es acercar al espectador a las imposibilidades de la protagonista que no puede correr por obvias razones, ni nadar porque un tiburón la rodea. La película en si es todo ella, desde el momento en que entra al mar en un wepsu que no le termina de cerrar el busto (ojito al fanservice), el medio drama familiar para compensar y toda la parafernalia de supervivencia ante un monstruo marino. A pesar de ser una película efectiva, logra escalonar bien las pautas de género. Propicia una relación con el medio ambiente tangible, mientras que las tomas bajo agua son de lo más rescatable. La película procura llenar de elementos de auxilio como la tabla de surf, una boya que aparece flotando sospechosamente o una ballena a medio morir; quizás el vínculo externo que existe entre la carrera profesional de la protagonista es lo  más truño pero se necesita justificar de alguna forma que todo el daño físico que sufre la protagonista pueda ser contrarrestado, para que simplemente no muera de una hemorragia. Aquí el chiste es ver si logra salvarse del tiburón, y todo el instinto natural de sobrevivencia. Lo mismo pasa que, a falta de personajes secundarios, la mayoría de intervenciones solo sirven para terminar asesinados por el tiburón. Un acierto en este aspecto es que se optó por no ser más gore de lo necesario, sino limitarse a recrear una cierta tensión y que sea la sangre en el mar la que termine graficando la violencia. Otro asunto es el uso de los medios de comunicación tecnológicos como una cámara de celular para que la protagonista interactúe con su familia y explicar porque está ahí, o la cámara de video para grabar una “conmovedora” despedida. MIEDO PROFUNDO carece de un desenlace sorpréndete, sino más bien se inclina por una confrontación como último acto que simplifica toda la película. Y que hace ver a una rubia con cuerpo de modelo (y buen culo) como una autentica heroína a prueba de tiburones. Para terminar, ¿que es más raro?, ¿Encontrar un tiburón o un borracho en una playa desconocida?.