lunes, 8 de agosto de 2016

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LEYENDO EL MANGA DE INUYASHIKI (por Hiroya Oku) – CRITICA. ¿Original u otra marcianada más?

Conocido mundialmente por Gantz Hiroya Oku ha desarrollado una personalidad propia en sus trabajos llenándolos de situaciones típicas del juego de rol en un mundo cyber punk bien definido; ahora Inuyashiki, el trabajo más reciente del mangaka actualmente en publicación quincenal, para definirlo sería como un remanente más lineal de manga anterior, incluso hay una autoreferencia propia donde dos personajes discuten sobre la trascendencia de Gantz situándonos en un plano donde la violencia es puesta como pretexto para justificar, primero, el entretenimiento y segundo, golpear directamente la historia del manga en cuestión ya que Inuyashiki en sus primeros tomos es una lucha entre el bien y el mal regularmente definida. A diferencia de un complejo universo donde una esfera negra era el elemento inquietante de la serie Gantz esta vez opta por una historia muy causa- efecto  delineando dos personajes muy contrapuestos, para el mangaka el factor edad determina las ambiciones de cada personaje central, además de que acompaña al “villano” de una especie de conciencia amical que recuerda, y a la vez cansa, como en su momento le paso con la relación  Kurono- Kato. Y no deja esa filosofia de las segundas oportunidades y el cambio de vida. Realmente el trabajo a nivel guion no llega a un nivel sorprendente sino más bien se deja llevar por las situaciones de buscar empatía en un viejo acabado por el trabajo y la familia, un típico salariman japonés; mientras que la sociedad que lo rodea está llena de violencia juvenil, insistiendo otra vez en el tema del bullying escolar o de las pandillas callejeras. La acción de su manga es a golpe de efecto conociendo bien que el tipo no tiene escrúpulos en matar así sean pequeños inocentes. Otro cliché es que su historia trata de ser pausada dejando el misterio central de un lado, a ese nivel nos presenta un trabajo menos potente sino más bien opta por recrear situaciones donde sea la impresión del dibujo el factor central. Aquí prefiere llenar al propio cuerpo como una arma de destrucción masiva cual “Terminator”, resulta a veces simpática la inventiva pero el trazo en general está perdido por viñetas completas de una página donde lo que más resalta es el negro pasado por la computadora dejándose ver más como un fotograma en negativo. Sigue usando al perro como mascota favorita mientras lo que curiosamente evita es la figura femenina dejándonos claro que si bien es cierto la voluptuosidad de sus chicas es más que admirada nunca ha podido escribir un personaje femenino interesante (Kishimoto en mallas negras era más fanservice que otra cosa). En fin hasta la fecha llevo dos tomos del manga, no soy fanático del mangaka a pesar de haber leído un par de trabajos previos como la antológica yuri “HEN” o  la comedia milf “KIMOSHI” dejando a Gantz como un mito que siempre me ha inquietado por el factor de morir dos veces, Inuyashiki por lo que he leído está en el limbo de ser una historia original o de simplemente ser otra marcianada mas para los fanaticos del mangaka.